They call him “El Mago”

El sábado perdieron los Pumas en su partido contra los All Blacks, pero dejaron a los espectadores una primera parte muy buena y una melée muy fuerte, donde la primera línea Puma disfrutó de las nueva normas en ésta faceta del juego; por cierto unas normas que nos encantan aquí en La Mesa de Billar. También nos dejaron muchas jugadas muy interesantes; éste pase con una mano de Juan Martín Hernández bajo la lluvia de Hamilton fue quizás la más espectacular. Alucinaron los comentaristas de Nueva Zelanda. Por algo lo llaman “El Mago”.

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HAKA!!!! (2)

El sábado los All Blacks se enfrentaron a los Pumas y antes de empezar el partido vimos como los argentinos se pusieron en su línea de 10 para recibir los gritos y caras grotescas de los hombres de negro con su haka, un baile que hoy en día mete miedo a cualquiera. Pero hemos visto antes del verano aquí en La Mesa de Billar cuando Sid Going y compañia hicieron la haka light en el ’73, los Barbarians no tenían mucho miedo. Y no les hizo falta a los Barbarians hacer ningún tipo de gesto como respuesta. Pero con el desarrollo de la haka en manos de Buck Shelford en los 80 hubo equipos que decidieron responder de alguna forma a la danza maori. Una de las primeras ocasiones que un equipo desafió a la haka fue en 1989 en el viejo Landsdowne Road cuando el capitán de los Irlandeses, Willie Anderson, lideró una línea de verdes que avanzó hacia la haka. En el video que mostramos se nota que no todos los verdes tenían muchas ganas de enfrentarse a la haka de los All Blacks; se ve que el pequeño ala de Ulster, Keith Crossan, no avanza hacía los hombres de negro con el mismo espíritu que su capitán.

Anderson dijo después que no veía porque un equipo visitante tenía que ser el primero en arrancar los aplausos de los aficionados en su casa, y así ideó la respuesta Irlandesa. Y Wayne Shelford dijo que estaba encantado de la respuesta irlandesa porque le pareció un desafío muy bonito.

Otros de los primeros en enfrentarse a la haka muy de cerca fue el talonador Inglés Richard Cockerill, hoy entrenador de los Leicester Tigers. En su primer partido con el equipo blanco le tocó jugar contra los All Blacks y su haka. Ese día él decidió avanzar hasta casi tocar con la nariz a su contrario en la melée Norm Hewitt, hecho que pareció cabrear bastante al talonador Nuevo Zelandés y a sus compañeros de equipo.

Por lo visto el capitán inglés, Martin Johnson, al ver como Hewitt y todo el equipo All Black se habían enfurecido con los blancos, le dijo “Cockers, what the fuck have you done?” (“Cockers, qué coño has hecho?”)

Ni los irlandeses ni los ingleses tienen un baile que pueden hacer como respuesta a la haka como el que tienen los tonganos:

Muy bonito el Sipi Tau Tongano…

Los franceses tampoco tienen haka, pero en el mundial del 2007 el mediático Chabal y los suyos se vistieron de bandera para enfrentarse a la haka a un metro…

No todos los contrarios han decidido retar a la haka cara a cara. En el mundial de rugby en 1991 cuando los All Blacks se enfrentaron con los Wallabies en la semi-final, el grandísimo ala de los Wallabies David Campese se fue a una esquina del campo y empezó a hacer malabarismos con el balón, ignorando por completo a los All Blacks. (Ese partido lo vimos en directo por la tele, pero no hemos sido capaces de encontrar el vídeo – si alguien lo encuentra, por favor, compártalo, porque no tiene precio ver al mago Australiano pasar olímpicamente de la haka). Hubo muchos Nuevo Zelandeses que se molestaron con el gesto de Campese, interpretándolo como una falta de respeto hacia sus costumbres.

En 2008, en el mítico Thomond Park en Limerick el equipo de Munster se puso en línea para recibir la haka. Antes de que empezara los All Blacks, salieron de la línea roja los 4 jugadores Nuevo Zelandeses de Munster, Rua Tikopi, Doug Howlett, Jeremy Manning y Lfemi Mafi para hacerles una haka a los reyes de la haka:

El público se enloqueció con el gesto, pero cuando comenzó la haka All Black se enmudeció el estadio entero para recibirla con respeto, el mismo respeto que siguen dando los seguidores de Munster a los jugadores de todos los equipos cuando patean a palos. Éste respeto a los pateadores es hoy en día casi un anacronismo, hecho que entristece mucho a todos los de La Mesa del Billar.

En 2008 los galeses decidieron no moverse cuando terminaron los hombres de negro el baile. Esperaron a que se retiraran los All Blacks, pero éstos últimos tampoco se mostraron dispuestos a dispersarse y se produjo una situación bastante absurda, los dos equipos esperando a ver quien se movía primero.

Después de éste incidente, muchos Nuevo Zelandeses hablaron otra vez de la falta de respeto hacia sus costumbres maoris y para la International Board (IRB) todo esto asunto empezó a resultar un poco incómodo. Los All Blacks son el equipo más famoso del mundo de rugby, una especie de marca mundial y la haka es muy conocida por mucha gente y es un gancho comercial muy importante para el deporte del rugby.

Así que en el 2010 el IRB decretó que los equipos contrarios se tienen que poner en frente para recibir la haka pero que no podrán subir más allá de la línea de 10 metros de su campo. Antes de la final del mundial de 2011, los Franceses decidieron pasar esta norma por el arco del triunfo y avanzaron en forma de flecha para enfrentarse a la haka.

Por tal “falta de respeto” hacia la haka el IRB les sancionaron con una multa que algunos han estimado que podía llegar a los 10.000 euros (es difícil encontrar la cantidad exacta de la sanción).
Con ésta sanción creemos aquí en La Mesa de Billar que el asunto de cómo responder a la haka se resolvió claramente a favor de los All Blacks. Y tenemos que hacer eco de las muchas voces del mundo de rugby que piensan que si los All Blacks pueden hacer un baile antes de empezar el partido acompañado de gestos agresivos, que el equipo contrario tiene todo el derecho del mundo de responder como les da la gana, mientras no entablen la violencia. Si quieren acercarse, bien, si quieren contestar con otro baile, fantástico. Si quieren pasar olímpicamente de todo y practicar algunos pases, pues bien también, pero que no obliguen a los contrarios a esperar con caras de circunstancia hasta que se hayan motivado los hombres de negro a tope. Porque seguro que a los All Blacks no les hace mucha falta sacar ventaja con la haka. El sábado, incluso con una melée claramente inferior a los Pumas, los All Blacks ganaron con bastante facilidad al final.

Al sin bin

george north

Aquí otro gesto feo de un jugador hacia un contrario cuando se dispone a ensayar. Esto ocurrió el pasado sábado en el partido que ganaron los Lions contra Australia. El galés George North marcó un ensayo muy bonito después de recoger un balón en su línea de diez y esquivar tres o cuatro placajes de los Australianos. Un bonito ensayo, pero antes de posar el jugador galés señaló con el dedo al 9 Australiano Will Genia. ¿Qué quería decir North con este gesto? ¿Soy más grande y más chulo que tú? Ya está bien de éstas chulerías; un jugador como North debería servir como ejemplo para los niños que juegan al rugby. Hoy mandamos a North al sin bin de La Mesa de Billar.

Al sin bin

Hoy mandamos al sin bin al entrenador de los British and Irish Lions, Warren Gatland, por sacar un equipo pobre contra los ACT Brumbies; un equipo que incluía a Shane Williams, el ex-gran ala de Gales que hoy en día es un jugador semi-jubilado jugando en Japón, y otros 3/4s como Brad Barrett, un sudafricano-inglés que estaba de vacaciones cuando le llamó Gatland. No se puede menospreciar a la cultura e historia de los Lions sacando un equipo tan débil. El resultado fue lo de menos (perdió el equipo de los Lions). Al sin bin con Gatland.

HAKA!!! (1)

 A todo el mundo le impresiona ver la haka Maori de los All Black, un ritual que ha pasado a formar parte de la cultura del rugby mundial. Aquí una de las últimas hakas que han hecho los hombres de negro antes del primer test match contra los franceses el 8 de junio:

La primera vez que un equipo de Nueva Zelanda hizo la haka fue en 1888 y desde entonces ha sido parte imprescindible del “pre-match” de los All Blacks. No obstante, no siempre ha sido tan terrorífica como el primer ejemplo; en el famoso partido del ’73 contra los Barbarians, All Blacks de la talla de Sid Going o Ian Kirkpatrick no le pusieron muchas ganas, la verdad…

Fue en los años 80 cuando el entonces capitán de los All Blacks, Wayne “Buck” Shelford, desarrolló la haka como un instrumento más agresivo e intimidante. Shelford es una figura mítica en el rugby, uno de los jugadores más duros de todos los tiempos. En el ’86 jugó por segunda vez para los All Blacks contra Francia, en la famosa “Batalla de Nantes”, un partido épico por su dureza. A unos 20 minutos de empezar el partido Shelford se encontró atrapado en un ruck; cuando salió del ruck el 8 All Black había perdido cuatro dientes y casi un testículo – una bota francés le rajó el escroto y dejó el testículo colgando en el aire. Escupiendo dientes como chicles, Buck le pidió al médico que le cosiera el objeto colgante para volver al campo otra vez. Aquí vemos a Shelford y los suyos haciendo la haka en la gira en 1990 en el país de Gales:

Ese día parece que los jugadores del equipo del Newport no tenían muchas ganas de ver a Shelford y su equipo hacer la haka y se retiraron a su campo para seguir con sus preparativos para el partido. Pero el gran Shelford no les dio opción de ignorar la haka y les persiguió hasta la zona de 22 para hacerles sentir de cerca el grito de guerra.

Ésta haka es la tradicional, la “Ka mate”. Pero hay una segunda versión, Kapa o Pango, que fue escrita especialmente para los All Black en 2005. Contiene un gesto al final que parece que los jugadores amenazan con cortarle el pescuezo al rival. Los All Blacks desmienten ésta teoría y explican que el gesto escenifica el “hauora” o el respiro de la vida entrando en el corazón y los pulmones.


Van gustos, pero en La Mesa de Billar nos gusta más la haka de toda la vida…

Con el cambio en el estilo de la haka y el aumento de la agresividad en los últimos años han surgido preguntas. ¿Es justo hacer un baile de guerra antes de empezar un partido de rugby? ¿Puede dar ventaja a los All Blacks sobre el equipo que espera? No creo que los Barbarians del ’73 tuvieran mucho miedo ante el baile de Going y Kirkpatrick, pero hay espectadores y jugadores que creen que la haka actual da alas a los All Blacks antes del silbido inicial. Y si da una ventaja a los All Blacks, ¿qué puede hacer el equipo contrario para contrarrestar esa ventaja? ¿Cómo debería reaccionar el equipo contrario? ¿Debería intentar ignorar la haka como los jugadores de Newport? De éstas últimas preguntas nos ocuparemos en la siguiente entrada a la Mesa de Billar…

Las medias del All Black

El pasado sábado el equipo de los Barbarians con estrellas de la talla de Sergio Parisse y Joe Rokocoko perdió contra los British and Irish Lions en el primer partido de los Lions en su gira por Australia. Para los recién llegados al rugby, los Barbarians es tal vez, el club más famoso del mundo. Es un equipo sin casa ni estadio propio, que siempre juega fuera y quien invita a jugadores de todo el mundo a jugar con ellos, lo cual es un gran honor. Los jugadores usan la camiseta blanca y negra de los Barbarians pero llevan otros colores en las piernas – juegan con las medias de sus clubes. Por lo visto, el equipo de los Barbarians del sábado no puso mucho empeño en ganar a los Lions después de una larga temporada repleta de rugby. Pero han habido equipos legendarios de los Barbarians como el de 1973 que jugó y ganó a los All Black en el partido del siglo con un ensayo marcado por Gareth Edwards que muchos consideran como el mejor de la historia:

Jerry Collins es un ex-All Black. Un flanker con mucho poderío, famoso por un juego muy dinámico, un temible placaje y unos bíceps enormes. Tan grandes estos músculos que en algún momento tuvo que dejar de hacer pesas porque sus músculos le estaban impidiendo placar y pasar bien el balón. En Nueva Zelanda vestía el amarillo y negro de Los Wellington Hurricanes, uno de los equipos más importantes de la competición Super 15 en el hemisferio sur.

Collins jugó 48 veces para el equipo All Black, y fue titular en el equipo del mundial del 2007. En ese año, contra todo pronóstico Nueva Zelanda perdió con los franceses en la semi-final, y después de esa derrota Collins se tomó unos días de descanso al sur de Inglaterra. Y fue ahí, en un pub donde Kevin Squire vio a Collins. Squire era el entrenador del club de rugby Barnstaple, un pueblo del condado de Devon. Después de charlar con él un rato, Squire invitó a Collins a ayudar en los entrenamientos del club al día siguiente. El entrenador nunca pensó que el All Black iría, pero Collins fue y dio un entrenamiento a los sub-14 del club. Cuando Squire le preguntó qué podría hacer para agradecerle a Collins lo que había hecho, este le contestó que le gustaría jugar un partido con el club, y así fue. Al día siguiente, subió al autobús del segundo equipo de Barnstaple para jugar contra el equipo del pueblo Newton Abbot, cuyos jugadores no salieron de su asombro cuando vieron calentar al All Black con el 8 en la espalda:

Quince días más tarde, Collins formó parte de la tercera línea de los Barbarians contra los sudafricanos con la famosa camiseta blanca y negra. ¿Y las medias? ¿Las negras de los All Black? ¿Las negras y amarillas de los Hurricanes de Wellington? No… se puso las medias rojas y blancas del club de rugby Barnstaple:

Al sin bin

Han habido dos incidentes recientemente en el mundo del rugby que han creado polémica, ambos en finales muy importantes. El primero fue la celebración del ensayo por parte del jugador del Toulon, Delon Armitage, en la final de la Heineken Cup. Al parecer se mofaba del jugador de Clermont, Brock James, antes de llegar a posar:

Nos parece una clara falta de respeto hacia un contrario. Podría el árbitro haberle castigado de alguna forma? Quizás haberle sacado una tarjeta amarilla por anti-juego?

El segundo fue la expulsión del capitán del Northampton Dylan Hartley en la final de la Aviva Premiership en Inglaterra.

En el video se ve que el árbitro Wayne Barnes avisa a Hartley de que no va a tolerar que le siga contestando mal…. ¿y qué hace el genio de Hartley después de la siguiente melée? Llamar al señor Barnes “a fucking cheat” (un jodido tramposo es quizás la traducción más parecida en castellano). Pues nada, a la calle. Y no sólo perdió lo que quedaba del partido. Ha sido suspendido por once semanas, y por lo tanto no ha podido viajar con los Lions a Australia, perdiendo así el mayor honor posible para un jugador de las islas.

¿Qué pueden aprender los niños que juegan al rugby de estos dos videos? De todos los valores del rugby, quizás el más importante es el respeto. Respeto hacia tus compañeros, hacia los contrarios, a tus entrenadores, los espectadores, y por supuesto hacia el árbitro. Pero sobre todo, respeto hacia uno/a mismo/a. Mandamos a Hartley y Armitage al nuevo sin bin de Placar a una mesa de billar.

¿Un deporte para todos?

El rugby siempre había sido un deporte para todos; los gordos bajitos jugaban en la primera línea, los muy altos en la segunda, la tercera línea se componía de tipos atléticos y fuertes. El medio melée era ese jugador pequeño con mucho carácter que dirigía al paquete de delanteros. El resto de los 3/4s eran tipos normales pero rápidos, el apertura pateaba, los centros tenían que ser fuertes, pero no excesivamente; para estos era más importante tener el cerebro y las manos rápidas que pesar 100 kilos. Un buen 15 tenía que ser capaz de coger un balón del cielo con una manada de contrarios delante. Valiente, sí, pero no necesariamente grande. Los alas se caracterizaban por ser pequeños, y por supuesto, rápidos. En fin, cualquiera podía jugar a este deporte: Los grandes como delanteros y los pequeños como 3/4s, partiendo de la base de que este es un deporte de caballeros por supuesto…

Hubo quizás un jugador en particular que convirtió este deporte para todos en un deporte para gigantes. El comentarista Bill McClaren, “La Voz del Rugby” dijo que placar a este jugador era semejante a placar a una mesa de billar (frase que da título a este blog). Sí…. estoy hablando del gran Jonah Lomu (1,96m y 125 kg), no sólo una mesa de billar, sino una mesa de billar que corría los 100 metros en 10,8. No quiero decir que el cambio en la fisionomía del jugador de rugby haya sido culpa exclusivamente del gran ala All Black. Ha habido grandes a lo largo de la historia que han jugado en los 3/4s como el Springbok Danie Gerber de los años 80, que pocos vieron jugar durante los años del Apartheid. Pero con la irrupción de Lomu en el deporte (sobre todo en el mundial del 1995) tuvimos prueba suficiente de la verdad del refrán inglés: A good big ‘un is better than a good little ‘un (Un buen jugador grande es mejor que un buen jugador pequeño).

Si comparamos a Gerber (que jugaba de centro y fue considerado en esa época bastante grande) – Altura: 1,85m   Peso: 88kg – con un centro Springbok de hoy, Jean de Villiers – Altura: 1,90m   Peso: 103kg – no hay lugar a dudas del cambio que ha pegado el rugby en los últimos treinta años. Más si tenemos en cuenta el hecho de que de Villiers no es especialmente grande en lo que se refiere a un centro hoy en día. El inglés/samoano Tuilagi (112kg) ó el monstruo francés Basteraud (120kg) son ejemplos de lo que puede pesar un centro en el siglo 21.

En el mundial de rugby del 1995 quizás el mejor partido de Lomu fue en la semi-final contra Inglaterra. Quedará para siempre en la retina la imagen de Lomu arroyando a toda la línea de 3/4s inglesa. Los ingleses jugaron con una línea de 3/4s que les había dado muchos éxitos: Rob Andrews de apertura, Carling y el “príncipe de centros” Jeremy Guscott como centros, y los hermanos Rory y Tony Underwood de alas con un sudafricano, Mike Catt, jugando de zaguero. Fueron estos dos últimos los que padecieron especialmente ese día. El pequeño de los Underwood cometió el craso error de guiñar un ojo a Lomu cuando este terminó de hacer la haka antes del partido, lo que por lo visto sirvió para animar al 11 All Black, en caso de que le faltara algo de ánimo. Para marcar uno de sus cuatro ensayos, primero Lomu quitó a Underwood de en medio con una mano y luego, ignoró por completo el intento de placaje de Carling. Para terminar la jugada narrada por el comentarista Nuevo Zelandés, Keith Quinn, quien sólo pudo exclamar, “Lomu, aahh, aaahh”, el gigante All Black pasó literalmente por encima de Catt que nada pudo hacer por detener al ala Neozelandés.

Hacemos otra comparación entre la línea de 3/4s de Inglaterra en el mundial del 1995 y el de ocho años después.

1995

Tony Underwood   1,79m    85kg

Jeremy Guscott   1,85m    84kg

Will Carling    1,80m    90kg

2003

Ben Cohen   1,88m    103kg

Will Greenwood   1,93m   100kg

Mike Tindall   1,85m   100kg

¿Podría Lomu haber hecho con Mike Tindall y Ben Cohen lo que hizo con Will Carling y Tony Underwood? Yo creo que no, aunque no sé si hubieran podido evitar todos los ensayos de ese día. También es cierto que he hecho trampa al no incluir al gran Jason Robinson en la comparación. Robinson, que jugaba de ala ó de zaguero era y es, muy pequeño pero tenía una velocidad y un quiebro impresionante. Lo que sí sé, es que esa tendencia a tener una línea de 3/4s que en muchos casos pesan igual ó más que los delanteros es desde ese mundial una tendencia al alza. ¿Podría Lomu con los grandullones North (1,94m y 109kg) y Cuthbert (1,98m y 108kg) que juegan hoy de alas en el equipo galés? Desde luego lo tendría mucho más difícil. De los equipos de las seis naciones del 2013 quizás Irlanda es el único que ha seguido con centros y alas pequeños – Craig Gilroy de Ulster, 1,80m y 89kg, y Simon Zebo de Munster, 1,80m y 85kg, son dos pequeños alas que dan la talla en el rugby internacional. Y por supuesto, habría que mencionar al gran Brian O’Driscoll quien mide 1,78m y pesa 93kg; hoy en día una especie de dinosaurio, y un dinosaurio a quien le queda sólo una temporada más al máximo nivel.

¿Y en España qué? ¿Cómo van las tallas de las camisetas de los 3/4s? Al abrir la página web de la federación encontramos a los siguientes jugadores, todos centros:

Jaime Nava   1,91m    108kg

Matías Tudela   1,87m    98kg

Carlos Blanco   1,71 m    83kg

Los dos primeros son centros grandes, Nava muy grande, incluso comparado con Tuilagi. Carlos Blanco sería un centro muy pequeño comparado con los jugadores de las seis naciones, pero es una muestra de que no tienes que pesar 100 kilos si quieres llegar a la selección española.

¿Y qué nos dice todo esto, a los padres de los niños que están jugando el rugby en España sobre el tamaño de los jugadores de hoy en día? Pues visto lo visto este año en las finales de la categoría Alevín (sub-14) de la Federación Madrileña, parece ser que hay equipos que han emulado a los equipos mayores. Uno de los ellos tenía jugando de centro a un niño muy grande que hasta ese momento había figurado como segunda línea en todas las categorías inferiores. Incluso fue clave en la victoria de su equipo porque enfrente tenía centros de tamaños más “normales” que tenían muy difícil placar a este pequeño Lomu en carrera.

Si el modelo del pequeño Lomu va a ser el referente y tu hijo quiere jugar este deporte a alto nivel en el futuro, tendrá que pegar un buen estirón y por supuesto tendrá que comenzar a hacer pesas, y mucho. ¿A qué edad tendría ese niño que iniciarse en esto de las pesas? Una pregunta difícil de contestar; hay muchos clubes en España que no permiten a los niños coger las pesas antes de los 18 años, pero por el físico de los jugadores que se ve en algunos equipos de categorías inferiores en Madrid, queda claro que más de un niño ha empezado antes en el gimnasio. En Irlanda ya es normal en los colegios de Leinster que los niños tengan programas de pesas desde los 15 años, y aún así los chavales Irlandeses que jugaron la final del Europeo sub-18 en Madrid en el 2012 no tenían el mismo físico que sus oponentes ingleses, cuyos músculos creó una mezcla de fascinación e incluso estupor entre los espectadores (se escuchó a más de una madre española decir que si su hijo tenía que llegar a tener semejante físico para jugar al rugby, mejor dejarlo ya). Este columnista no está seguro tampoco de querer que su hijo empiece a ir al gimnasio a una temprana edad para convertirse en una masa de músculos. Quizás como la mayoría de los padres preferiría que su hijo jugara en un equipo de rugby donde tienen cabida los grandes y pequeños, altos y bajos, flacos y gordos, e incluso dinosaurios. Dinosaurios capaces de hacer cosas como éstas: